
Tal parece que a Guillermo del Toro le dijeron: "Toma lo que necesites para hacer
Hellboy 2" y él, muy obediente, se sirvió con la cuchara grande.

La segunda parte de
Hellboy 2 es majestuosa, muchos, muchos efectos especiales excelentemente logrados aunados a una historia ágil y divertida hacen de esta película una experiencia muy emocionante.
Del Toro satura la pantalla de personajes únicos, fantásticos, inolvidables. Algunos inspirados en seres mitológicos, otros inspirados en la brillante imaginación del escritor
Mike Mignola y, claro, de el mismo Del Toro.


Un antiguo acuerdo entre la humanidad y el "reino invisible" es quebrantado; el infierno en la Tierra parece inminente. Ante esta situación, un ser que habita entre ambos mundos y que combate fuerzas monstruosas sería idóneo; es así que Hellboy y sus compañeros de la División para la Defensa e Investigación Paranormal buscarán mediar la sinrazón interdimensional y evitar a toda costa que el Ejército Dorado despierte.
Esa es la trama de la película que, hasta cierto punto simple, da como resultado una cinta sumamente entretenida y muy bien realizada en la que su mayor atractivo es
indiscutiblemente la parte visual: los personajes del
inframundo, el maquillaje, el vestuario, los escenarios, las escenas de combate aderezadas de grandes efectos especiales, etc.
Del Toro estaba muy seguro de lo que quería lograr. He
aquí parte de una entrevista que le hizo
Leonardo García Tsao, Director General de la
Cineteca Nacional:
"La lógica me indicaría que debería agarrar todos los chips que gané en
El laberinto del fauno y
canjearlos por un proyecto más pequeño y de prestigio, pero me vale madre, voy a hacer
Hellboy 2. Y hay muchas restricciones de mercado. Por ejemplo, para el público estadounidense la palabra
Hell limita, porque la consideran algo así como si aquí le
llamaramos Cabronboy o
Chingaboy; entonces, mucha gente no va a verla porque se llama
Chingaboy. Pues que no vayan, que chinguen a su madre... pero limita, sin duda, ¿no? Nos pasó cuando
Hellboy 1 se estrenó, fue la misma semana que
La pasión de Cristo, de
Mel Gibson; muchos cines no las querían poner juntas, a pesar de que la otra estaba mucho más sangrienta. Además, uno ya sabe el final: se muere el cabrón y luego resucita, ¡Sí, va a resucitar el
güey, no mames! Y luego había cines en
EEUU en cuya marquesina ponían
Hello boy."

Del Toro luchó contra viento y marea para sacar adelante este proyecto y lo que consiguió es un verdadero manjar para los admiradores del cine fantástico, los cuales ya exigen desde ahora una bien merecida tercera parte... Y además le abre aún más el camino para dirigir la mega producción de 300 millones de dólares autorizados para El
Hobitt, proyecto que se dividirá en dos películas y las cuales se estrenarán en 2011 y 2012.
Lejos quedaron aquellos tiempos en los que Del Toro dirigía con con recursos mínimos algún capítulo de La Hora Marcada... ésta es su hora, éste es su tiempo y todo parece indicar que para nuestro beneplácito, habrá Guillermo del Toro para rato...